¿Es concebible que nosotros, ciudadanos del mundo de siglo XX, no seamos los únicos seres vivientes de nuestro tipo en el cosmos? - Blog sobre la búsqueda de vida fuera del tercer planeta.
En una imagen de Marte tomada por el
Mars Reconnaissance Orbiter de NASA puede observarse lo que a primera vista
parecería un disco estrellado en la superficie junto con el rastro del
accidente dejado tras de él.
El
singular hallazgo virtual fue difundido recientemente por el investigador Jean
Ward en su canal de YouTube.
«Aquí
presento una anomalía que descubrí en el sitio de Ceti Mensa de la región
Valles Marineris».
«Parece
un objeto en forma de disco que golpeó la superficie de Marte en un ángulo muy
bajo y dejó una trinchera detrás».
«El
objeto en forma de disco mide aproximadamente de 12 a15 metros de diámetro»,
describe Ward, quien como alternativa considera que también podría tratarse de
«una rampa que conduce a una entrada subterránea».
«Como
siempre, hasta que veamos estas anomalías de cerca y personalmente, solo puedo
especular sobre cuáles podrían ser estos objetos», añade.
En
cuanto al lugar fotografiado, cabe destacar que Valles Marineris es el nombre
de un gigantesco sistema de cañones que recorre el ecuador del planeta Marte
justo al este de la región de Tharsis.
Su
nombre es un homenaje a la sonda de la NASA Mariner 9, que descubrió este
importante rasgo de la superficie marciana en su vuelo orbital de 1971-1972.
Sus
dimensiones son colosales siendo de 4500 km de longitud, 200 km de anchura y 11 km de profundidad máxima,
llegando a cubrir un cuarto de la circunferencia ecuatorial del planeta.
La
imagen donde se encuentra la anomalía puede ser vista en el sitio oficial de la NASA dedicado a la cámara HiRISE
del MRO.
No hay evidencia de que exista una nave estelar en Marte. Marte es un planeta rojo y desolado que ha sido explorado por varias sondas y misiones robotizadas, pero hasta ahora no se ha encontrado ninguna prueba de la existencia de naves estelares o extraterrestres en el planeta.
Es cierto que hay muchas teorías y leyendas sobre la existencia de vida extraterrestre en Marte y que algunas personas han alegado haber visto estructuras y objetos extraños en imágenes tomadas por sondas y misiones robotizadas en Marte. Sin embargo, estos informes son generalmente considerados como pseudociencia y no hay evidencia científica que respalde estas afirmaciones. La ciencia actual no apoya la existencia de vida extraterrestre en Marte o en cualquier otro lugar del universo conocido.
Un reciente hallazgo hecho por un equipo de arqueólogos ha develado los
restos de una antigua civilización desconocida en Ecuador
El
equipo de expertos rusos, ecuatorianos y
japoneses, localizó el yacimiento en Real Alto, en Santa Elena de Ecuador.
Fragmentos de vasijas de cerámica y otros artefactos
de 6.500 años que pertenecen a una civilización
desconocida.
Civilización desconocida en Ecuador
El
artículo se publicó en la revista científica Antiquity, y menciona que los
arqueólogos encontraron las piezas a una profundidad de 75
centímetros y
un metro.
Los
análisis de radiocarbono con espectrómetro de masas revelaron que la cerámica data del año 4640 a4460 a. C., época que
coincide con la primera etapa de la cultura Valdivia.
Ésta es una las culturas más antiguas de América y que trabajaron la cerámica.
Sus creaciones, actualmente, son simbólicas para Ecuador.
Sin
embargo, los nuevos descubrimientos son el resultado de una técnica muy diferente. Esto derivó al hallazgo de una
composición decorativa totalmente
distinta al estilo valdiviano.
Los
fragmentos de cerámica de San Pedro son muy parecidos a otros trozos
encontrados en el pasado. Estos se descubrieron en Real Alto y otras
excavaciones que derivan de los años 80.
Sin embargo, ninguno de los hallazgos pudo atribuirse a alguna cultura
conocida.
A
raíz de esto, los especialistas creen que se trata de una civilización desconocida de Valdivia, la cual nació y desarrolló en
la costa del Pacífico de Ecuador.
En
las próximas excavaciones, intentarán encontrar
más objetos de esta nueva cultura,
lo que podría ser mostrar con más precisión cual fue su desarrollo.
¿Pruebas mucho más antiguas?
Así
mismo, los arqueólogos también creen que se puedan encontrar partes de cerámica
aún más antiguas.
Esto
revelaría que si la cerámica se inventó en
América del Sur durante la misma época en que sucedió en otras partes del
planeta o si la trajeron al
continente.
Este
hallazgo se hizo gracias a los esfuerzos arqueológicos de la Universidad
Federal del Extremo Oriente de Vladivostok en Rusia, el Instituto de
Arqueología y Etnografía SB RAS de Rusia, La Escuela Superior Politécnica del
Literal de Ecuador y la Universidad de Tohoku de Japón.
Estos
mismos especialistas ya habían sido partícipes del hallazgo de restos humanos de 6.000 años a 10.000 años de
antigüedad que se hizo en el cantón, Atahualpa.
Este
hallazgo aviva una vez más la teoría de que una civilización desconocida, o que
varias otras culturas que no aparecen en los registros históricos existieron en
diferentes partes del mundo. Quizás, algunas sean mucho más avanzadas de lo que
pensamos…
El derrumbe de una mina en Jixi, China,
el 28 de febrero del 2003, generó una gran polémica por la desaparición de 14
mineros. Sin embargo, 5 años después, el mundo se enteró de la existencia de
los Ctones, una tribu intraterrena que salvó a 2 de los desaparecidos.
Los
esfuerzos de las autoridades rescataron solo 12 cuerpos de los 14 mineros. Los restos de Lao Pen y Wan Hu no
fueron encontrados. Pero en el 2008, Wan Hu regresó, contando una historia
sobre los Ctones y una tribu que vivía en las profundidades de la Tierra.
Ctones
¿Una tribu intraterrena?
Cuando
Wan Hu volvió, se dio cuenta que su esposa ya se había casado, por ello compró
una nueva casa y se dedicó a la jardinería.
A
las semanas, las autoridades se enteraron de su regreso, pues su familia había
recibido compensaciones. Rápidamente fueron a revisar la situación; si Wan Hu
estaba vivo, su familia no debió recibir algo del gobierno.
Interrogaron
al hombre y a su familia y él aseguró que no se habían aprovechado de la
situación. Obviamente le preguntaron qué
había sucedido; respondió que había vivido con los Ctones, una poderosa civilización del fondo de la Tierra.
Esto
llamó poderosamente la atención, incluso llegaron a internarlo, dudando de su
capacidad mental. Pero las pruebas médicas mostraron que estaba perfectamente sano.
Los
médicos no pudieron explicar cómo no tenía ningún signo de antracosis o alguna enfermedad derivada de la
inhalación de polvo de carbón. Algo que Wan Hu padecía desde que trabajaba en
la mina. Por alguna razón, se había curado en su estancia con los supuestos
Ctones.
Salud perfecta
Otro
extraño análisis era que tenía sus 32 dientes, cuando el registro médico
mostraba que solo tenía 25. Su salud
parecía la de un veinteañero, a pesar de que ya contaba con 39 años.
Además,
Wan Hu tenía 40.000 yuans en su cuenta bancaria. Cuando el gobierno rastreó sus
movimientos, encontró que tenía 10.000 yuans más en efectivo y diamantes sin
cortar valorados en 300.000 yuanes.
Rápidamente,
las autoridades sospecharon que no se trababa realmente del minero, sino de un espía extranjero.
Hu
explicó que consiguió el dinero al vender los diamantes a un joyero en Shangai. Cuando se le cuestionó sobre la
procedencia de estos, dijo que se los habían
dado los Ctones.
Wan
Hu y Lao Pen se vieron separados de los otros mineros. Esperaron 3 días el
rescate, ya que tenían agua suficiente para ello, pero no tenían nada de alimentos.
Cuando
notaron que no había señales de su búsqueda, empezaron a explorar la mina, con la esperanza de encontrar un camino a la
superficie.
Por
desgracia, lo único que consiguieron fue perderse en el laberinto de túneles, hasta que algo extraño sucedió. Fueron
atacados por unos extraños humanos de baja estatura que los capturaron y los
condujeron aún más profundo.
Un reino desconocido
Lo
que ellos creían que sería su muerte, derivó en la llegada de un reino impresionante. Este era iluminado
por un sistema de cristales, al punto de que se podía leer.
Al
final de los túneles, había grandes
cuevas habitadas por miles de Ctones. Los hombres convivieron durante 5 años con estas criaturas. Aprendieron su idioma
y se dieron cuenta que no eran cautivos, como ellos creían.
De
hecho, estos seres creían que estaban rescatándolos del terror de la
superficie. Los Ctones tenían la idea que la vida fuera de sus cavernas era un calvario, donde el hambre y las
enfermedades mataban miles de personas.
Los
Ctones comían de un hongo que
abundaba en las cuevas. Este tenía un sabor fresco, delicioso y era muy
saludable. Gracias a ello sus dientes se regeneraron y sus enfermedades
desaparecieron.
Estas
criaturas, incluso, tenían un sistema de
escritura desarrollado, conocían el papel y la metalurgia. Aunque rara vez
usaban el hierro, se enfocaban más en el oro, la plata y el bronce.
Estos
seres vieron a los mineros como sus iguales,
por lo que contaban con todas las facilidades que el resto de Ctones. Sin
embargo, Wan Hu quería volver a su
familia y la luz del Sol una vez más.
A
pesar de que intentaron convencerlo, ya había tomado una decisión, por ello fue
guiado hasta la superficie. Lao Pen decidió quedarse a vivir el resto de su
vida con estas fascinantes criaturas.
Wan
Hu fue declarado mentalmente inestable, incluso fue enviado a una base militar
y su familia más nunca pudo saber de él.
Este
es uno de los cientos de casos extraños sobre civilizaciones intraterrenas que
han fascinado al mundo. Sin embargo, muchas personas aún dudan de su veracidad
¿Realmente existe un mundo bajo la superficie totalmente ajeno al nuestro?
Los astrónomos y los fanáticos del espacio
de todo el mundo pueden respirar aliviados: el telescopio espacial James Webb
ahora está completamente desplegado y listo para ser el ojo más grande de la
humanidad en el universo.
Webb
se lanzó el día de Navidad en una misión para observar las primeras estrellas y
galaxias del universo, «oler» el aire de los planetas alienígenas cercanos en
busca de sustancias químicas intrigantes y realizar una amplia variedad de
otras tareas de alto perfil.
El
telescopio está optimizado para ver el cosmos en luz infrarroja, longitudes de
onda que sentimos como calor.
La
óptica y los instrumentos deben mantenerse extremadamente fríos para captar
estas leves firmas de calor, por lo que Webb luce un parasol de cinco capas del
tamaño de una cancha de tenis para reflejar e irradiar la energía solar.
Si
todo sale según lo planeado, Webb, un esfuerzo conjunto de la NASA, la Agencia
Espacial Europea y la Agencia Espacial Canadiense, comenzará su muy esperada
misión científica a fines de junio o principios de julio y seguirá observando
el cosmos durante al menos cinco años.
¿OVNIs
durante la primera misión?
La
Agencia Espacial Europea ha publicado imágenes del cohete Ariane 5, que capturó
el telescopio Webb mientras retrocedía, y este video es realmente sorprendente.
Parece
que una cantidad increíble de ovnis literalmente inundan la órbita de la
Tierra.
El
video en vivo de tres minutos muestra al Telescopio Webb desprendiéndose del
cohete, retirándose y la matriz solar desplegándose 69 segundos después.
Se
dirige a un lugar ubicado a una distancia de aproximadamente 1,5 millones de
kilómetros (un poco menos de 1 millón de millas) de la Tierra, en un área
llamada punto de Lagrange.
Por
supuesto, la NASA dirá que esto es solo hielo que se ha caído del cohete, pero
le sugerimos que solo mire el video y esas explicaciones solo lo harán reír.
Los
objetos se mueven en diferentes direcciones, a diferentes velocidades, además,
hay objetos que primero vuelan en una dirección, pero luego se detienen y
vuelan en la dirección opuesta.
Es
simplemente imposible explicar esto, ya que no hay vientos en el espacio.
No hace falta decir que los trozos incontrolables
de hielo o los «desechos espaciales» son simplemente físicamente incapaces de
hacerlo.
El astronauta Clark C. McClelland fue
despedido de la NASA, expedientado y sancionado con pérdida de todos los
privilegios sociales y pensión por hablar abiertamente sobre extraterrestres y
difundir vídeos censurados de las misiones en las que participó.
McClelland,
ex astronauta y ex miembro de la comisión MUFON (encargada de recolectar
información sobre los ovnis), reveló que él y la NASA saben que existen los
extraterrestres y que durante una misión espacial desde su nave pudieron ver un
disco inteligente.
Contó
a ‘The Canadian’ detalles secretos de un asombroso incidente ocurrido durante
la misión STS-80 de la NASAA a bordo del transbordador Columbia.
Lo
ocurrdo fue confirmado por el doctor Franklin Story Musgrave (tripulante de la
misión STS-80).
Entonces
vieron que de pronto apareció un objeto en forma de disco mucho más grande que
el transbordador, mientras se encontraban a unas 190 millas de altura
(unos 306 kilómetros).
Musgrave
admitió que vio el objeto, pero que no pudo identificar lo que es. A diferencia
de otros objetos que vio, éste parecía venir de “ninguna parte, fue muy
impresionante”, dijo.
Tras
regresar a la Tierra, Musgrave fue interrogado sobre el encuentro y el
científico revisó una grabación de vídeo del encuentro entre el Columbia y el
ovni mientras volaban sobre Denver, Colorado.
Indicó
que el objeto parecía estar controlado por una inteligencia cambiamdo su vector
de vuelo. Lo más desconcertante fue que parecía seguir al Columbia y su
tripulación a través del espacio.
Después
de la misión el científico se convenció no sólo de la existencia de los
extraterrestres, sino de que están aquí. El astronauta decidió emprender una
misión personal de revelación.
En
una conferencia sobre astronomía, Musgrave, al final de su exposición, mostró
imágenes en una pantalla grande, que mostraban una representación artística de
los malvados extraterrestres grises y sacudió a su auditorio al decir: “¡Estos
tipos son reales, lo garantizo!”.
Este
testimonio se suma a otra seria revelación realizada por militares retirados de
los Estados Unidos que piden al gobierno no seguir ocultando la verdad y
narraron cómo los extraterrestres interfirieron con bases nucleares.
Otros
miembros de la Nasa que han declarado sobre los extraterrestres son Gordon
Cooper, Donald Slayton, Gene Cernan, Frank Borman, Neil Armstrong y Scott
Carpenter, quienes insisten en que los ovnis son reales y que los seres
inteligentes extraterrestres existen.
Mientras los científicos occidentales se
enfocan en buscar vida fuera de los confines de nuestro planeta, científicos
rusos aseguran que existe tecnología alienígena bajo los casquetes polares del
Ártico.
Durante
décadas, la información que nos ha suministrado es que, de existir tecnología
alien, estaría fuera de nuestro alcance. Posiblemente, fuera del Sistema Solar.
Sin
embargo, científicos rusos con ayuda de China, han hecho un descubrimiento en
el Ártico de posibles OVNIs enterrados en el hielo.
Objetos ocultos en el Ártico llaman la
atención de diferentes países
El
interés por parte de Rusia con los OVNIs y sucesos paranormales, desde la época
de la Unión Soviética, ha sido
altamente conocido.
Sin
embargo, no se había sabido nada en concreto con relación de los avances que
habían hecho en la materia. La nación euro-asiática siempre ha mantenido un
gran hermetismo en cuanto sus
investigaciones. Especialmente cuando se trata de tecnología, tanto científica
como militar.
De
la misma forma, Estados Unidos también se ha visto implicado en el tema, de la
misma forma que China.
Pero
según teóricos, fue Rusia quien realmente empezó la búsqueda después de vivir
situaciones militares en los polos Árticos mientras realizaban operaciones y exploraciones secretas en la zona.
Se
cree que los científicos rusos descubrieron una
serie de señales que podrían ser la respuesta a todas las preguntas que los
expertos se han planteado durante décadas.
El
capitán Prikhodko, quien era el militar al mando de la misión en el Ártico que
se estaba llevando a cabo de forma secreta, dio una serie de declaraciones sorprendentes.
¿Otro secreto de la élite?
Durante
la expedición, los cuerpos militares fueron testigos de una serie de sucesos
tanto extraños como sorprendentes.
Divisaron
objetos extraños que navegaban a una velocidad
imposible bajo el hielo. Cómo si estos se tratasen de submarinos, pero con
una tecnología claramente más avanzada.
El
capitán aseguró que lo que más le sorprendió, es que ni los submarinos más
avanzados de la época pueden alcanzar dicha propulsión.
Por
ello, asumió que los objetos divisados no podían pertenecer a este mundo.
Habían sido construidos con tecnología no humana.
Los
hombres a su cargo también aseguraron aquellas cosas eran, sencillamente,
imposibles que fueran humanos.
Actualmente,
prácticamente nadie el origen real de estos objetos. Tampoco se han hecho más
expediciones a los casquetes polares para investigar más. De hecho, muchos
ufólogos aseguran que es poco probable que continúen en el sitio si ya
«cumplieron» su objetivo. Sin embargo, no deja de ser llamativo que el gobierno
ruso no haya dado ninguna declaración pública al respecto.
Existe
una teoría que plantea que seres de inteligencia superior procedentes de otros
planetas visitaron la Tierra en la antigüedad.
Hay
mucha gente alrededor del mundo que cree en la existencia de vida
extraterrestre. Hasta ahí todo bien, es normal, el Universo es tan inmenso que
resulta posible que haya vida en otro planeta. El problema es que a veces esa
creencia se sale de control.
Un
ejemplo es la teoría de los antiguos astronautas que plantea que seres de
inteligencia superior procedentes de otros planetas visitaron la Tierra en la
antigüedad, y que fueron ellos los responsables del avance del conocimiento, la
cultura y la tecnología de la humanidad, es decir, vinieron a enseñarnos todo.
Algunos sostienen que incluso fueron los extraterrestres quienes nos crearon,
siendo ellos en realidad, las deidades que las antiguas culturas veneraban.
Para
sostener dicha hipótesis, se han encontrado supuestas pruebas, principalmente
iconográficas, en diversas representaciones culturales de los pueblos antiguos
como los mayas.
Existe
un bajorrelieve en particular al que partidarios de esta teoría han llamado “El
astronauta Maya”. Según ellos, nos encontramos con la representación de un ser
extraterrestre en una nave espacial, cuyas manos manipulan un tablero de
control, sus pies unos pedales, y que tiene la nariz conectada a un dispositivo
para respirar, mientras que en la parte inferior se observan las llamas
producidas por su despegue rumbo al espacio exterior.
Pero
nada más alejado de la realidad. Se trata de una lápida descubierta en 1949 por
el arqueólogo Alberto Ruz en el interior del Templo de las Inscripciones en
Palenque, en la que se representa a K’inich Janahb Pakal, un importante
gobernante maya. En realidad, la imagen representa su ascenso del inframundo
hacia las alturas celestiales, su renacer como una entidad divina al seguir el
camino de la ceiba sagrada, ataviado con los elementos del gobernante y rodeado
por elementos característicos de la iconografía maya.
Además
de carecer de pruebas sólidas, las interpretaciones extravagantes no hacen más
que negar la capacidad creativa de la humanidad atribuyéndosela a seres
extraños y supuestamente superiores. Afortunadamente, años de investigación
ardua nos ofrecen explicaciones científicas sobre las obras y el pensamiento
ancestral humano.